jueves, 27 de agosto de 2009

Guía para conocer a James McCullough

James McCullough es un tipo de esos que te puede recordar a un tipo muy gracioso que tú conoces. Qué gracioso es Mark. A veces también te puede recordar a un tipo muy listo que tú conoces. Qué listo es Derek. Puede que te recuerde a un tipo muy guapo que tú conoces. Qué guapo es John. Puede recordarte a un tipo muy amable que tú conoces. Qué amable es Richard.
Pero entonces le conoces mejor y ves que es casi gracioso, casi listo, casi guapo y casi amable. Que es casi Mark, casi Derek, casi John y casi Richard. Cuando la gente se da cuenta de eso se horroriza, se decepciona, mueve los brazos como si no hubiese luz y no para hasta encontrarse con otros brazos que se mueven de igual manera. Se agarran de los brazos, se giran lentamente, le dan la espalda y cuchichean cosas como “¿qué enfermedad tiene?”
No sé si me explico bien, y me importa explicarme bien. James está crudo. Pero un crudo por dentro, no por fuera. Crudo que decepciona cuando lo pruebas, ya que a simple vista no parece crudo, parece muy rico. Bueno, no sé si crudo es la palabra, porqué cuando una cosa está cruda te das cuenta al primer bocado, y sólo piensas ‘vaya está crudo’. Lo de James es diferente. Si James fuese un plato la gente no sabría cómo reaccionar al probarlo. Se mirarían, mirarían al plato y se quedarían mudos. Dependiendo del nivel de educación de los comensales, al cabo de un rato algunos dirán ‘sabe raro’ y otros ‘qué coño es esto’. James es algo así como una croqueta de helado de gambas, que huele a té, que es crujiente y lila por dentro. Raro.
Lo que os voy a decir ahora es la mejor teoría que tengo sobre James McCullough. Hace 2 años empecé a trabajar con críos de 11 y 12 años. Cuando conoces de repente a 50 críos de 11 y 12 años, siempre hay 1 o 2 que te sorprenden, porque ves que van a ser listísimos y grandes personas, que podrán hacer cualquier cosa con su vida. Entonces los miras a los ojos, y te acojona que se puedan ver todas las cosas de las que serán capaces, y que todo eso se vea de una forma tan clara cuando tan sólo tienen 12 años. Te da una especie de vértigo de haber conocido a una cosa tan pequeña y estar tan seguro de que va ser tan grande. Lo que digo es sólo una suposición, porqué no conocí a James hasta sus 18, y quien sabe si siempre fue así, pero me da la impresión que James fue un crío que iba a ser enorme. Grandioso. Estoy seguro. Pero que en algún momento se dio cuenta, vio todo lo que podía esperarle y le dio vértigo. Vértigo de no ser capaz de aprovechar todo eso, de equivocarse y de escoger mal. Y después le dio miedo de no llegar a ser lo que esperaban que fuese y entonces miedo de esperar demasiadas cosas para sí mismo. Y cada cosa que hace le da un miedo terrible, y da un paso hacia delante y entonces dos vueltas, un paso hacia atrás y mil saltos. Todo para despistar. Y que nadie se de cuenta que no puede avanzar.
Publicado por cteix en:http://cteix.blogspot.com/

4 comentarios:

cteix dijo...

Hola??

Jjjj me alegro que te guste pero nunca me había encontrado con algo mío en otro sitio

gracias supongo :)

me gustan los subidones dijo...

cteix: si te molesta lo bajo, solo dimelo!

cteix dijo...

que va, tranqui que ya me está bien!

me gustan los subidones dijo...

vale! merci